Huracán Beryl obliga a pescadores a diversificarse para sobrevivir
Cancún, Q. Roo.- Los pescadores de Quintana Roo volvieron a ser perjudicados por un ciclón. En esta ocasión los afectados por el huracán Beryl fueron los de Punta Allen, saliente de tierra ubicada al sur de Tulum.
Desde antes que el huracán Beryl tocara tierra quintanarroense, el agua se revolvió y cientos de trampas langosteras quedaron enterradas, perdiéndosem según El Universal.
Carlos Cahuich, uno de los productores afectados, que forma parte de la Cooperativa de Pescadores Vigia Chico, contó que desde cinco días antes del meteoro el sector acordó que no pescarían hasta que mejorara el tiempo.
Dijo que las ráfagas de aire de los meteoros sacuden el mar, lo que provoca que las trampas langosteras se entierren varios metros, inutilizándolas.
Consideró que en unos tres meses volverán a recuperar el nivel de producción de crustáceo; mientras tanto, les sirve diversificar su oficio. Él sabe de mecánica y su esposa costura, con lo que pueden sobrevivir unas semanas, aunque con estrecheces.
Como él, otras 96 personas de Punta Allen se dedican a la captura de langosta. La cual exportan a Estados Unidos, su mayor cliente, Europa y Asia.
Actualmente el crustáceo se vende entre 500 y 600 pesos por pieza, y cada mes colocan en el mercado entre 200 kilos y media tonelada.
Sin embargo, aunque la langosta es un producto de lujo que se vende a precios elevados, no todo es ganancia para los pescadores, pues tienen que lidiar con los intermediarios, que les ofrecen precios mucho más bajos que el que tiene el producto en el mercado.
En el 2021, otro huracán, Grace, afectó la producción de langosta de Isla Mujeres, sepultando en la arena y extraviando alrededor de 500 trampas langosteras, las cuales todavía no han podido recuperarse. Los pescadores aluden la falta de apoyo de las autoridades al sector.
