Los invitados de Gino, dime con quién andas y te diré quién eres

Los invitados de Gino, dime con quién andas y te diré quién eres

La parafernalia que se intentó montar para el informe del senador Eugenio Segura, tenía una intención de destape electoral por su aspiración a la candidatura de Morena al gobierno del estado, pero el costoso esfuerzo fracasó.

Más allá de lo que un legislador realmente puede informar, que no es mucho ni trascendente, por la obviedad de sus funciones y el rango de impacto que estas tienen en beneficio de la sociedad local, la idea era entronizarlo como el delfín del oficialismo.

A pesar del largo tiempo que lleva haciendo una ilegal y onerosa precampaña, que en vez de darle resultados solo le ha servido para aumentar sus negativos y el rechazo de la gente, tanto por la exageración como por la pésima estrategia de sus publicistas, que parecen ser sus peores enemigos, se trataba de oficializar su imposición.

Está demás decir a pesar de sus inútiles esfuerzos, que los militantes y simpatizantes de Morena no lo aceptan como suyo, que lo identifican como verde y como fruto de la extensión del grupo de poder verde, que actualmente ocupa el palacio de gobierno y que pretende a toda costa mantenerse en él.

Resultó notorio que la convocatoria, independientemente del acarreo normal en este tipo de eventos, estuvo nutrida básicamente por funcionarios públicos de su propia nomenclatura, no fue una muestra representativa popular, fue la cúpula de su entorno, el aplauso de las focas.

Esta rancia práctica que evoca épocas en las que el peso de la cargada, era mensaje e instrucción, ha caducado a cambio de otras expresiones, sobre todo por la influencia de los verdaderos liderazgos, los que ejercen su poder en los resultados y en la gente, más que en las fotografías.

Desde ese punto de vista y siguiendo el protocolo de estas celebraciones, en las que todo importa y cada elemento tiene un significado en el mensaje, no pasa desapercibida la lista de los invitados especiales del senador, se supone que estos deberían servir desde su posición como respaldo, una muestra de fuerza en el apoyo cupular,  aunque a Gino le terminaron por resultar un lastre.

Porque en la estrategia cada presencia implica algo, y si a esas vamos, la interpretación no se cuidó y no alcanzó para más, como reza la sabiduría popular “dime con quién andas y te diré quién eres”.

El senador José Murat exgobernador priista de Oaxaca, hoy miembro del círculo rojo verde ecologista es la representación personificada del chapulineo, muestra de ello es que en la sucesión quintanarroense está jugando a dos bandas.

Pepe Cruz señalado diariamente por su colega senador chiapaneco Luis Armando Melgar, quien si es un legislador influyente, por actos de corrupción durante su gestión como secretario de Salud de Rutilio Escandón, fue un convidado que era mejor no convocar, aunque él acudió gustosamente porque hoy nadie lo llama a ningún lado y es evitado públicamente.

Sergio Gutiérrez Luna, quien ha sido objeto permanente de una enorme cantidad de críticas por su comportamiento superficial y excesos, que no corresponden al ideario del movimiento y que fue quien organizó el bailongo en la cámara de diputados, en vez de estar en su natal Veracruz apoyando a los damnificados por las lluvias.

Ignacio Mier, quien seguramente le podrá aconsejar cómo transitar en el Senado después de no ser postulado a la candidatura de Puebla con la etiqueta de perdedor y finalmente Pedro Joaquín Delbouis, que en Cozumel ya no representa nada a pesar de su apellido y muy importante, porque el que si lo hace que es su padre, en la sucesión comulga en otra línea.

Si lo que se pretendía era demostrar respaldo nacional, al menos con estos invitados, lo que queda claro es que no lo hay y que las sobras no sólo no aportan, reflejan el nivel de relaciones y similitud de comportamientos, son del mismo tamaño, cortados con la misma tijera.

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Guillermo Vazquez Handall

Periodista | Conductor | Analista político