La postulación de Gino está vetada
En los últimos días y con una intensidad mayor a la normal, se han estado publicando una serie de encuestas para medir la popularidad de los diversos aspirantes a la próxima gubernatura de estado, que son replicadas por diversos medios de comunicación, periodistas, analistas y opinadores locales, cada uno con su propia perspectiva.
En la gran mayoría de estas mediciones se notan sesgos e incluso tendencias, que evidentemente tienen como origen y objetivo generar una narrativa pre definitoria de resultados, como si estas herramientas fueran independientemente de quien las encarga e incluso de su veracidad, el factor de la decisión.
En muchos casos las mediciones publicadas no corresponden a la realidad y no contabilizan las reacciones de una sociedad que tiene otras formas de manifestarse, al menos eso se puede observar en otras formas de levantamiento como las que miden el llamado humor social, que dependen de algoritmos y procedimientos mucho más confiables.
Sin embargo, el punto de inflexión no radica ni depende de un cuestionamiento al respecto, no es una batalla de metodologías o la simple trampa que se utiliza siempre en estos formatos, que dependen de levantamientos en zonas y lugares definidas ex profeso porque se conoce de antemano la tendencia.
El tema central y que nada tienen que ver con la propaganda y el gasto por el encargo de encuestas realizadas a modo con un fin publicitario, ese el que sí importa se relaciona con la construcción de la historia que cada quien quiere contar, porque la gobernadora Mara Hermelinda Lezama impulsora de la candidatura del senador Eugenio Segura, no ha compartido con las huestes que conforman su séquito, que en dos ocasiones se le ha indicado por quien lo tiene que hacer y le corresponde, que su pupilo no va.
El senador está vetado de la candidatura por Morena, simple y llanamente y eso se le ha comunicado dos veces de manera personal, a pesar de ello la mandataria estatal persiste en ello y en todo caso está en todo su derecho de intentarlo, aunque sabe que la indicación en ese sentido ha sido precisa.
También que en un completo contrasentido se impulse la teoría de que el Partido Verde y particularmente su máximo líder Jorge Emilio González el “Niño Verde”, esté gestionando la postulación a manera de exigencia como cuota, cuando por otro lado la prioridad es generar una imagen casi a la fuerza en la que se establezca que Eugenio Segura es de Morena.
Independientemente de las fallas en la estrategia de comunicación, sobre todo porque parte de premisas falsas, existe una diferencia abismal de información entre lo que se trata de imponer como discurso oficial entre lo local y el epicentro del poder, porque ya no se vive en la época en que no había conexión entre ambos.
El problema no solo radica en los intentos de dogmatizar e implantar una versión, sino en que esta es falsa, el asunto es que a pesar de la publicidad por encargo la auténtica popularidad no crece por el contrario todos los días sufre deserciones.
Más allá de las interpretaciones individuales, respetables todas el meollo está en los intereses de cada quien y como se representan, aun al costo de la credibilidad, porque no son actos de fe sino de información y se está haciendo una campaña que no llevará a ningún lado.
En el intento por obtener la candidatura, que hay que decirlo es totalmente válido, el error está en pretender que ya se tiene asegurada cuando no es así, radica en no asumir que se puede aspirar a pesar de las condiciones adversas pero no impostar, porque una cosa es engañara los demás a los propios y a los rivales, pero mentirse a sí mismo califica en otra patología.
