Rafael Marín: recaudación histórica y liderazgo en Aduanas

Rafael Marín: recaudación histórica y liderazgo en Aduanas

Cancún, Q. Roo.- En un año clave para la política económica del país, la Agencia Nacional de Aduanas de México se ha convertido en uno de los ejes centrales de la recaudación pública. Bajo la conducción de Rafael Marín Mollinedo, la institución ha registrado cifras históricas que han impactado directamente en la estabilidad presupuestal del gobierno federal.

Fundador de Morena en Quintana Roo, servidor público con experiencia nacional e internacional, y con una trayectoria marcada por el trabajo desde distintos frentes, el académico, el empresarial y el institucional, Marín Mollinedo conversa con Buenas Noticias QR sobre su historia personal, los retos de su gestión y su visión sobre el liderazgo que hoy necesita México.

Recaudación y el liderazgo

Buenas Noticias QR (BN): Rafael, usted se ha definido como parte de la generación del esfuerzo. ¿Cómo influyó su origen en su manera de entender el servicio público?

Rafael Marín Mollinedo (RMM): Desde muy joven entendí que el trabajo es la base de todo. Ayudé a mi padre en un negocio familiar en Tabasco, trabajé como chofer de camiones de volteo durante mis vacaciones y con eso logré reunir recursos para irme a estudiar a la universidad.
Cuando llegué a la UNAM, el primer año me apoyaron mis padres, pero después tuve que trabajar y estudiar al mismo tiempo. Entré a la Secretaría de Hacienda y desde ahí comenzó una vida dedicada al servicio público. Esa experiencia te forma, te da disciplina y te enseña que nada se logra sin constancia.

BN: Su trayectoria va del trabajo desde abajo a la academia, de ahí a la gestión internacional y hoy a una institución estratégica. ¿Cómo define esa transición?

RMM: Ha sido una suma de aprendizajes. Cada etapa me dio herramientas distintas. En la Organización Mundial de Comercio, por ejemplo, tuve la oportunidad de dialogar con representantes de todos los países y entender cómo se dirimen las diferencias en el comercio global.
Eso te da una visión muy amplia. Además, vengo de una familia de comerciantes, eso también ayuda a entender cómo se mueve la economía real. Todo ese recorrido se refleja hoy en la forma en que enfrentamos los retos institucionales.

BN: La Presidenta de la República ha destacado un excedente histórico en recaudación proveniente de Aduanas. ¿Cómo se traduce esto en políticas públicas?

RMM: Este año la recaudación excedente del gobierno federal ronda los 500 mil millones de pesos, y cerca de la mitad proviene de la Agencia Nacional de Aduanas. Aunque representamos solo el 26% de la recaudación total, nuestra contribución ha sido clave para que el presupuesto se ejecute sin presiones.
Fue un año complicado por el contexto internacional y los aranceles, bajaron algunas importaciones, pero aun así la recaudación creció. Eso habla de que había recursos que no estaban entrando y que hoy sí están llegando al Estado.

BN: Dos de los grandes retos son el contrabando y el huachicol fiscal. ¿Cómo los han enfrentado desde su gestión?

RMM: Desde el inicio nos enfocamos en eso. Sabíamos que había una evasión importante, sobre todo en combustibles. Detectamos prácticas donde se importaban gasolinas y diésel bajo otras fracciones arancelarias para no pagar impuestos.
Se reforzó la vigilancia en puertos y fronteras, se revisaron pedimentos y se dio seguimiento puntual. Lo mismo ocurrió con mercancías que entraban como importaciones temporales y nunca regresaban a los recintos fiscalizados.
Todo esto ha permitido abatir prácticas ilegales y mejorar sustancialmente la recaudación.

BN: Usted habla con frecuencia de cercanía y dignidad en el servicio público. ¿Cómo se aplica esto en la práctica?

RMM: Para mí el diálogo es fundamental. Lo viví en el Istmo de Tehuantepec, donde muchos pensaban que un proyecto no se podía realizar por la complejidad social. Lo logramos con diálogo permanente, consultas indígenas y asambleas constantes.
En Aduanas pasa algo similar. Tenemos comunicación directa con empresarios y cámaras. Ellos mismos nos alertan sobre prácticas irregulares y nosotros actuamos. Sin comunicación no hay resultados, y sin respeto a la gente no hay gobernanza.

Rafael Marín, fundador de Morena en Quintana Roo

BN: Usted fue fundador de Morena en Quintana Roo. ¿Qué significado tiene eso en lo personal?

RMM: Fue una etapa muy intensa y muy rica. Nos costó mucho trabajo construir el partido. Hubo momentos en que apenas alcanzábamos los requisitos para el registro, cuando nadie quería ser candidato.
Hoy muchos recuerdan esa lucha con orgullo. Yo nunca busqué una candidatura; mi tarea siempre fue organizar, convencer y sumar. Ver cómo el movimiento creció es una satisfacción personal, porque sabes que fue fruto del trabajo colectivo.

BN: Algunos análisis hablan de supuestos grupos de poder. ¿Cómo responde a esas versiones?

RMM: Yo no soy de grupos. Soy institucional. He trabajado siempre en la responsabilidad que me encomiendan. Tengo raíces en Tabasco y una vida hecha en Quintana Roo, donde llevo casi cuatro décadas.
Mi compromiso ha sido con las instituciones y con el trabajo, no con redes de poder.

BN: México y Quintana Roo viven un momento de alta complejidad institucional. ¿Qué tipo de liderazgo se necesita hoy?

RMM: Se necesita experiencia, honestidad y cercanía con la gente. Escuchar a la población es clave, porque nadie conoce mejor sus necesidades que quienes viven en cada comunidad.
No se puede gobernar desde ocurrencias. Se requiere responsabilidad, vocación de servicio y capacidad para tomar decisiones informadas.

BN: Para cerrar, ¿qué mensaje le daría a los ciudadanos de Quintana Roo desde su visión institucional?

RMM: Quintana Roo es una tierra de oportunidades, construida por gente de todo el país. Es uno de los estados que más crece económicamente y debemos cuidar ese ritmo.
Hay que seguir impulsando el turismo, pero también compartir ese desarrollo con el sur del estado, fortalecer la producción y generar empleo. El crecimiento debe ser equilibrado y sostenido.

Staff Buenas Noticias