Resiliencia joven

Resiliencia joven

Israel tiene alrededor de 9.8 millones de habitantes. De ellos, aproximadamente 27% son jóvenes entre 15 y 29 años: más de 2.6 millones creciendo en un territorio donde más del 60% es desierto, el agua es limitada y el servicio militar es obligatorio.

México tiene cerca de 129 millones de habitantes. Nuestra población joven (15–29 años) representa alrededor del 25%, es decir, más de 32 millones. En proporción, no estamos lejos. En números absolutos, somos una potencia demográfica.

Entonces la pregunta no es cuántos somos.

La pregunta es: qué estamos haciendo con lo que somos.

En Israel, a los 18 años, hombres y mujeres entran al servicio militar. Más que disciplina, es formación en liderazgo, trabajo en equipo, tecnología, presión real. Muchas startups nacen de jóvenes que aprendieron a resolver problemas cuando no había margen de error.

No tenían agua suficiente → desarrollaron riego por goteo.

No tenían gran mercado interno → pensaron global.

No tenían recursos naturales abundantes → apostaron por el conocimiento.

Eso es resiliencia convertida en estrategia.

En México —y particularmente en Quintana Roo— nuestros desafíos son distintos. No es el desierto. Es la comodidad. No es la escasez de agua. Es la abundancia mal administrada. No es la falta de talento. Es la falta de dirección.

La juventud es la etapa donde más se arriesga, más se aprende y más se construye carácter. Israel entendió que la presión forma líderes. Que el límite obliga a innovar. Que el entorno no siempre será favorable, pero la actitud sí puede serlo.

Ahora la propuesta concreta para nuestra juventud en Quintana Roo:

  1. Aprender tecnología aplicada al turismo: programación, inteligencia artificial, análisis de datos. Si vivimos del turismo, debemos dominar su versión digital.
  2. Pensar en soluciones locales con impacto global: agua, energía, movilidad, seguridad turística.
  3. Crear startups desde la universidad: no esperar el empleo perfecto, sino construirlo.
  4. Formarse en disciplina y liderazgo: deporte, voluntariado, proyectos sociales.
  5. Pensar internacionalmente desde el primer día: inglés, comercio exterior, cultura global.

Israel demuestra algo contundente:

no es el territorio el que define el futuro, es la mentalidad.

México tiene 32 millones de jóvenes. Quintana Roo tiene una de las poblaciones más dinámicas del país. Si dejamos de esperar y empezamos a crear, el desierto o la playa dejan de importar.

El futuro no se hereda.

Se construye.

¡El futuro no se espera, se construye desde hoy!

¡El éxito no se improvisa, se entrena todos los días!

X: @Oigres14 | IG: @sergioleoncervantes | Email: [email protected]

Staff Buenas Noticias