Línea Magenta: Arturo de Córdova, 5 películas que no puedes morirte sin ver

Línea Magenta: Arturo de Córdova, 5 películas que no puedes morirte sin ver

Arturo de Córdova es el emblema de una época. Su enigmática voz, la misteriosa elegancia que conquistó a generaciones, pero sobre todo, el talento para encarnar personajes complejos, de dandi atormentado y satírico le consagraron el firmamento de los más grandes.

A más de un siglo de su natalicio, seguimos recordando al maestro que sintetizó la futilidad de la vida y la fama diciendo: “Eso no tiene la menor importancia”.

Aunque es complicado hacer un Top, pues su filmografía reúne al menos ochenta películas, entre las que destacan entrañables, como La diosa arrodillada, El reportaje, o Un extraño en la escalera, he seleccionado las que para mí, son rotundamente imperdibles. ¿Lo mejor? Te las encuentras de acceso libre en internet.

El esqueleto de la señora Morales (1959)

Satírica, ingeniosa, mordaz e inteligente. Son al menos cuatro adjetivos que pueden definir esta crítica cinta dirigida por Rogelio A. González, basada en el cuento de Arthur Machen y protagonizada por Amparo Rivelles y Arturo de Córdova, que representan el antagónico matrimonio de un taxidermista desenfadado y optimista, con una fiel, devota y recalcitrante cristiana. La historia se desenvuelve en diferentes episodios que llevan al espectador a dialogar con sus propias creencias y a establecer un debate interno con su propio sistema de creencias.

Un final inesperado sella este filme obligatorio que deja claro que hubo una época del cine mexicano, que propuso verdaderas vanguardias. El cine negro mexicano.

El hombre que logró ser invisible (1958)

Dirigida por el brillante Alfredo Crevenna en 1958, esta cinta de 96 minutos es emblema de la Ciencia ficción hecha en México.

El argumento fluctúa entre la fantasía idílica de conseguir la invisibilidad y lo tormentosa y oscura que puede ser esta condición.

La historia se desarrolla a través de una magistral fotografía a cargo de Raúl Martínez Solares.
El preámbulo es la injusta acusación de Carlos quien logra escapar de la cárcel gracias a un “suero” desarrollado por su hermano que le permitirá ser invisible. Esta condición le servirá para encontrar al culpable y ser testigo de una serie de crímenes.

La búsqueda de un antídoto que le devuelva su forma física no será el principal reto, sino los trastornos mentales producidos por el suero que le harán sentirse un vindicador de la justicia de divina.

Él (1953)

«Quizá es la película donde más he puesto yo, hay algo de mí en el protagonista», afirmó Luis Buñuel sobre este filme de su dirección.

La historia narra el idilio romántico de Francisco Galván por Gloria, una convulsa reflexión sobre los celos patológicos que llevarán de la pasión a la locura al protagonista que es víctima de sí mismo y del enfermizo amor que siente por Gloria (Delia Garcés).

Tras conseguir consumar su deseo de estar al lado de la mujer que siempre deseo, Francisco convertirá la vida en un tormento.

Interesan fuertemente las reflexiones acerca del amor y la muerte, la locura y el deseo. Así como la ventana que muestra las circunstancias de las mujeres que son presidiarias del amor romántico y por ende violento de sus amantes.

Dios se lo pague (1947)

Basada en la obra teatral del mismo nombre de Joracy Camargo, esta película argentina muestra a un Arturo de Córdova llamado a la consagración con el personaje que realiza.

Dual entre la pobreza y la riqueza, presenta diálogos dignos de analizarse paso a paso.
Narra la historia de un mendigo persuasivo y gran conocedor de la miseria humana, de la que se sirve para obtener dinero. Así como la vida nocturna de Nancy, una bella mujer que aparenta una posición económica que oculta su ruina.

El encuentro entre ambos personajes estará lleno de sorpresa y dudas, además de potentes diálogos y metáforas sobre aspectos profundamente humanos.

En la palma de tu mano (1951)

Entretenida y ágil, esta película mexicana dirigida por el chihuahuense Roberto Gavaldón, narra la historia del ocultista Karín, y la habilidad que tiene para buscar la fortuna. Luego de averiguar que la muerte de Vittorio Romano se debió a un envenenamiento, querrá cobrar su silencio a la viuda y su amante.

El destino sabotea los planes de Karín, en un paradójico reconocimiento de varias culpas en aras de conseguir parte de la herencia.

Aunque en este apartado puedo estar perfectamente ubicado El reboso de soledad, bajo la dirección del mismo maestro Gavaldón, En la palma de tu mano, extrae la esencia de un De Córdova dual, que juguetea entre la picardía y la atracción por la tragedia.

Por Carolina Chávez Rodríguez